lunes, 1 de junio de 2015

Con L.

Le puse tu nombre a esta canción y no dejas de sonar, no por convicción -tenlo por seguro- pero le puse tu nombre a todas las avenidas de mi cabeza, fuiste precipicio del paracaidista que llevo dentro y decidí lanzarme tan sólo por verte sonreír.

 Después de dos cigarros y quién sabe cuántos vasos de whiskey - y puede que muchas cervezas más- comencé a caer -desde ti- y vi todo con claridad.




Te convertí en esta canción y yo me convertí en ella y no dejas de sonar y no dejo de caer.








lunes, 24 de noviembre de 2014

Despedida No.37

Fue ahí, tomé mi cigarro y lo encendí para caminar por la calle por dónde algún día nos vimos a escondidas, en ese callejón oscuro donde me explicaste con garabatos lo mucho que me querías y lo difícil que sería seguirnos encontrando, te tomé de la cintura con arrogancia y ese cinismo que suele caracterizarme, te arranqué un beso y rápidamente me entregaste otros más, fue ahí cuando me lancé cual paracaidista sin paracaídas; envuelto en adrenalina no pensé en la caída.


Entre aviones que no vuelan y precipicios y caídas y laberintos y ese sabor de tu saliva que aún intento quitarme con otras bocas, con otro cigarrillo...



¿Sigo cayendo? 

martes, 20 de agosto de 2013

Precipicio No. 4

De todo me pasa pero nunca es tu cuerpo y me sostengo de espirales que no terminan; caídas -para intentar volar- de un precipicio que aún no entiendo. 

Si encuentro alas en ti las pierdo y es momento de comenzar de nuevo, soy víctima y nunca pierdo, pero empiezo a temer el caer. ¿Vuelas? -le dije- pero nunca supo responder. 

Fin.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Me compré un avión que no vuela.

Siempre la visualizé como un avión, ella misma así se dibujaba, se vendía ante mí como la sonrisa que me llevaría a volar por tierras lejanas, mientras sus protocolos encajaban a la perfección con mi cotidianidad.

Caminábamos por las plazas en las madrugadas y le gustaba contemplarme mientras fumaba 3 cigarrillos y pretendía ser el vocalista de cualquier grupo que estuviese tocando... porque soy mil melodías.

Ese avión a mi me lo quitó el tiempo, y con la distancia empecé a dibujar como volaba en mi cabeza, a pesar que nunca lo había visto planear en la vida real.

Ese avión lo habia destruido el viento, sus alas estaban rotas y el piloto estaba apunto de morir de astío, ese avión nunca volaba, solo me platicaba como lo hacia cuando recordaba que algún día, este logro hacerlo.

Con el tiempo empecé a mirarlo con detenimiento y desengaño. Me compre un avión que no vuela pero yo hacia que viviera planando.

jueves, 26 de agosto de 2010

No cualquier mujer luce linda carcajeando.

Fue cuestión de instantes, de tomarme desprevenido, de encontrar la perfección en la imperfección de tus sonidos, fueron tus ojos inquietantes y tus insultos pasajeros, las bebidas derramadas, los silencios que surgieron, fue la noche tan extraña que me dejaba sitibundo, las cervezas, los segundos y también tus carcajadas, que quedaron secuestradas en el costal de mis recuerdos, fue ese cigarro a medias, que se apago mientras te estaba viendo.


Fue cuestión de instantes, de momentos inesperados, fue tu nombre tan complicado lo que me hizo mencionarlo; no cualquier mujer luce linda mientras está carcajeando.

jueves, 15 de julio de 2010

El callado.

Si de silencios se trata me he convertido en un genio para resolver mis tristezas, soy un melancólico moribundo que se refugia entre un cigarro y vomitar palabras cuando se encuentra herido, soy víctima de la distancia entre mi sentir y mi olvido, estoy cansado de hervir mis emociones con el humo que sale de mi boca, y de adormecer la tristeza que me apasiona con vestigios de amargos recuerdos. Renuncio a la posición de víctima que con honores he desempeñado al pasar de estos años, quiero reír cuando me recueste en el pasto, no suspirar como si estuviera perdido.

Tengo un constante andar tremebundo, y cierta arrogancia si me lo preguntan, suelo columpliar entre mis manos un desden, un cigarro y completas apatías, me he vuelto borroso, precavido y un poco temeroso, me desvanezco entre tiempos, entre días y circunstancias, estoy cansado de fumarme mi vida, de forzar mi calma pausando mis letras.

Si de silencios se trata quiero sentirme nuevo, quiero renovar y expulsar lo que no entiendo, si de silencios se trata, donde el columpio se encuentra...  me quedo.

jueves, 10 de junio de 2010

Soy.

Como el calor a la vela me consumes en un suspiro, soy la joya que no has usado y la palabra que más has repetido, soy un sinfin de letras escritas en la última hoja, no soy tuyo y soy de ti, como la última caricia que recorrió tu cintura, como el último cigarrillo que fumé a tu lado en la cama.

Quiero encontrarte en mis madrugadas, para acariciar con mi codo un costado de tus costillas, para perderme en tu aroma cuando respiro sobre tu espina, para dejarte escribir tus secretos en mi cortina...

Como el calor a la vela me consumes cuando me hablas, soy la puerta cerrada que dejó tu ausencia y el viento que se cuela por tu ventana en la madrugada, soy las noches que pasan a tu lado sin prisa, soy insolente al viento y vulnerable a tu sonrisa.

martes, 3 de febrero de 2009

Te me largas!

Se me acabaron las ganas de imaginar tu rostro, de respirar tu aroma en el café de cada mañana, de relamer mis ganas de arrebatarte un beso, en la leche de ese cereal que sabe a nada, de escuchar tus sueños en mi ventana, golpear el cristal con las ramas y el viento, me canse de enjuagar lo que siento, en la tina, entre jabón y agua.

Voy a embarrarte con mantequilla, en ese pan con mermelada, a devorarte con odio y saliva, y un poco de leche si es que me atragantas, solo dame un beso de despedida, aquí en la mejilla, después ...TE ME LARGAS!